Metodología y terminología
Primera versión. Este documento define los textos de todo lo demás.
Qué puede mostrar este mapa, y qué no
La cronología política y militar es sólida y se puede mapear con confianza. La frontera es mapeable como franja aproximada, nunca como línea. La composición religiosa por ciudad en porcentajes no es obtenible para prácticamente todo el periodo, y no aparece en el mapa en ninguna forma que sugiera precisión.
Sin porcentajes de población
No existe ningún censo con desglose religioso entre 711 y 1492. Las estimaciones publicadas tienen márgenes inutilizables para un mapa: para la población de Córdoba en el siglo X van de unos 100.000 a 1.000.000 (×10), y para la judería de Granada hacia 1490, de unas 550 a 20.000 personas (×36), sobre una población urbana que a su vez oscila entre 50.000 y 165.000. Un porcentaje resultante iría del 0,3 % al 40 %: no es un dato, es un dibujo. Un porcentaje en un mapa interactivo se lee como medición, y en un tema con uso político contemporáneo activo, publicar cifras no respaldadas es poner munición en circulación con la firma del proyecto.
La curva de conversión de Bulliet, la única estimación cuantitativa con alguna estructura, tampoco sirve: no mide la población, sino el conjunto de quienes acabaron convirtiéndose (Harrison, 2012). Ver la disputa.
Qué hay en su lugar
- Presencia atestiguada por lugar y periodo: atestiguada, probable, no atestiguada o extinguida. «No atestiguada» no significa «no había»: es una laguna documental. Y muestra algo que un porcentaje oculta: la desigualdad de la documentación misma.
- Estatuto jurídico en lugar de demografía: el régimen de dimma (protección de vida, bienes y culto a cambio de yizya y jarach), el Pacto de Tudmir como modelo de capitulación pactada, el endurecimiento almohade, los fueros mudéjares y las Capitulaciones de Granada de 1491, que mencionan que judíos y musulmanes vivían en varios barrios con vecinos de otra confesión.
- Estimaciones enfrentadas, nunca un valor único donde hay disputa: todas, con autor, año, rango y base de cálculo, sin promediar, y sin que ninguna module jamás el color de un mapa. Mientras no se verifique la publicación original de cada una, no se publica ninguna.
- Las disputas como contenido, no como descargo: ver más abajo.
La frontera
El tagr no era una línea sino una zona periférica amplia y móvil, cuya función primera fue el control interno de élites locales autónomas respecto de Córdoba (Manzano Moreno, 1991). Por eso el mapa distingue cuatro estados de control —efectivo, tributario (parias desde 1035, vasallaje nazarí desde 1246), disputado y nulo (el valle del Duero en los siglos VIII-X)— y dibuja la frontera como franja de trama cruzada. Las aceifas califales son recorridos de campaña, no conquistas: no se pintan como territorio.
Cortes fechados y fronteras evolutivas
Los territorios solo tienen datos para 12 fechas de referencia (711, 716, 756, 929, 1031, 1086, 1147, 1212, 1250, 1340, 1482, 1492). Entre dos cortes no hay información sobre dónde estaba el límite, pero un mapa que salta de golpe de uno a otro tampoco es fiel: la frontera se movía poco a poco. Por eso el mapa aproxima el avance: interpola de forma continua la posición del límite entre al-Ándalus y los reinos cristianos, y la franja fronteriza se ensancha o se afina con él. Los reinos y las taifas son los del corte anterior hasta llegar al siguiente, de modo que, por ejemplo, las taifas no aparecen antes del corte de 1031.
Es una aproximación, no una reconstrucción: el mapa dice siempre entre qué cortes se encuentra («aprox. entre 1086 y 1147») y cuándo es un corte real. El avance es lineal en el tiempo, de modo que una conquista que ocurrió en un solo año (Toledo, 1085) se ve repartida entre los dos cortes que la rodean. Para ver únicamente los cortes con datos, el interruptor «Fronteras evolutivas» del panel los muestra sin aproximar. Los cortes de 711 y 716 son esquemáticos y solo sirven para que la expansión se vea crecer desde el desembarco: en 711-756 no hay fronteras, hay sometimientos desiguales (ciudades capituladas con pacto, ciudades tomadas por la fuerza y montañas donde la autoridad andalusí nunca se ejerció).
Campañas: frentes y flechas
Cada campaña se dibuja con una flecha por frente importante, con el color de su bando (musulmán o cristiano) y la dirección en que avanzaba; las retiradas van en discontinua. Las flechas parten de cualquiera de los dos bandos cuando hay base para ello: en Sagrajas y Las Navas de Tolosa convergen un ejército cristiano y otro musulmán. Las batallas y conquistas (hitos) aparecen cuando la flecha llega.
Los frentes de una campaña que cambia territorio (conquistas, no razzias) mueven la frontera al ritmo de sus flechas: las zonas que cambian de bando entre dos cortes lo hacen cuando el frente pasa junto a ellas, tanto al ver la campaña como al reproducir la línea de tiempo general. Las razzias de Almanzor no mueven la frontera. Donde no hay ningún frente cerca, el avance sigue siendo la mezcla lineal entre cortes. Las flechas son itinerarios esquemáticos entre puntos de referencia, no caminos históricos ni columnas reales; el catálogo no recoge itinerarios.
Los contornos son un borrador
No existe, o no se ha localizado, ningún dataset geoespacial abierto de las fronteras de la península ibérica medieval, así que los polígonos están dibujados a mano. Son un borrador: aproximaciones cartográficas, no mediciones, sin derivar de Euratlas (cuya licencia excluye el uso comercial) ni de ninguna otra fuente con licencia incompatible. Las entidades de las taifas se agrupan en los bloques mayores; los atlas publicados discrepan entre sí.
La base cartográfica es moderna
El mapa de fondo (OpenStreetMap) muestra fronteras y topónimos actuales. Aquí el anacronismo visual es más grave que en un atlas de un periodo más antiguo. Evaluar un estilo de fondo sin fronteras políticas modernas es una decisión abierta.
Periodos y sus límites
- Conquista y gobernadores (711–756). Se abre en 711 (desembarco) y se cierra en 756, cuando Abd al-Rahman I funda el emirato independiente de Bagdad.
- Emirato de Córdoba (756–929). El límite en 929 es la proclamación del califato, un acto político: el territorio no cambia ese año.
- Califato de Córdoba (929–1031). El cierre en 1031 es la deposición de Hisham III; la fragmentación venía de 1009.
- Primeras taifas (1031–1086). 1086 (Sagrajas) frente a 1090 (anexión almorávide efectiva de las taifas): se usa la batalla porque es una fecha exacta.
- Almorávides y segundas taifas (1086–1147). Las segundas taifas (1144-1147) solapan con la llegada almohade; se agrupan en este periodo.
- Almohades (1147–1232). Se cierra en 1232 con el alzamiento de Muhammad I en Arjona, aunque el sistema almohade ya se había hundido tras 1212.
- Reino nazarí de Granada (1232–1492). 1232 (Arjona) frente a 1238 (Granada). El corte en 1492 cierra la soberanía política islámica, NO la presencia de población musulmana: 1499-1501 Alpujarras, 1502 y 1526 conversiones forzosas, 1568-1571 segunda rebelión, 1609-1614 expulsión de los moriscos.
Certeza e historicidad
Cada lugar indica su certeza (confirmada, aproximación cartográfica, identificación probable, disputada, tradición sin respaldo, desconocida) y, si es un hecho, dos campos independientes: su historicidad (establecida, discutida, legendaria: ¿ocurrió?) y la certeza de su fecha (exacta, año, aproximada, disputada: ¿cuándo?). Un filtro permite ocultar todo lo no establecido; por defecto se muestra, marcado de forma inequívoca. Las fechas con la etiqueta «por verificar» son la fecha de consenso, aún sin contrastar con el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia.
Terminología
La palabra que se elige para el título, los botones y las etiquetas predetermina la lectura del usuario, y en este tema hay disputa académica real además de uso político contemporáneo. Aquí cada término se declara, se explica y se justifica. El título del proyecto es descriptivo y no prejuzga el sujeto del proceso: «La península ibérica, 711-1492».
Reconquista No se usa como etiqueta
Aparece explicado aquí, nunca como etiqueta de la interfaz. Los avances cristianos se nombran por su sujeto real: «expansión de los reinos cristianos», «conquista castellana, aragonesa, portuguesa…». Es un hecho historiográfico relevante que el usuario debe conocer, no una categoría descriptiva del mapa. Punto en común de todas las posturas: nadie defiende que hubiera un proyecto unitario y continuo de 781 años; incluso quienes mantienen el término hablan de reconquistas en plural, discontinuas, con alianzas cruzadas entre reinos cristianos y taifas, treguas largas y parias y vasallajes en las dos direcciones.
- Rechazo del término (Martín F. Ríos Saloma). No es un término medieval: no se usa como nombre del proceso antes del siglo XVIII y se consolida como categoría en la historiografía nacionalista del XIX, desplazando al medieval «restauración». Problemas historiográfico (anacronismo), epistemológico (polisemia) e ideológico.
- Ríos Saloma (nivel A · vigente)
- Ríos Saloma, «génesis de un mito» (nivel A · vigente)
- Defensa matizada (Francisco García Fitz, Carlos de Ayala). Distingue término de concepto: la palabra casi no está en las fuentes, pero la idea de recuperación de un territorio arrebatado sí es medieval y legitimó la guerra. Por tanto el término es útil para nombrar esa ideología.
- García Fitz (2010) (nivel A · disputada)
- Carlos de Ayala (nivel A/B · disputada)
- Separación estricta entre término y concepto (Ana Isabel Carrasco). Rebate a Ayala y García Fitz en La Reconquista a debate: el lenguaje configura la realidad, y mantener la palabra arrastra su carga por mucho que se redefina el concepto.
- Porrinas (ed.) (nivel B · vigente)
- Desactivación del paradigma (Alejandro García Sanjuán). El paradigma pervive por sus connotaciones ideológicas, no por su rendimiento analítico.
- García Sanjuán, «bomba historiográfica» (nivel A · vigente)
Conquista (islámica / omeya) Se usa
Es el término para el hecho de 711-716. Tiene el mayor respaldo académico y es el menos cargado. Lo usan los títulos de referencia (García Sanjuán 2013; Manzano Moreno 2006).
- Uso académico mayoritario (Alejandro García Sanjuán, Eduardo Manzano Moreno). La conquista es el término de referencia para la entrada militar omeya y su consolidación.
- García Sanjuán (2013) (nivel A · vigente)
- Manzano Moreno (2006) (nivel A · vigente)
Invasión No se usa
No se usa como etiqueta. Es descriptivamente defendible para 711-716 (entrada militar desde fuera), pero se usa a menudo dentro de un marco catastrofista, «la pérdida de España», que la historiografía actual no sostiene.
- Marco catastrofista (Tradición historiográfica). Supone la continuidad de un sujeto nacional español desde los visigodos y 711 como catástrofe nacional. Rechazado, y registrado por simetría con el negacionismo.
- Catastrofismo («pérdida de España») (nivel X · rechazada)
- García Sanjuán (2013) (nivel A · vigente)
Ocupación No se usa
No se usa como etiqueta. Tiene dos problemas. Uno jurídico-semántico: sugiere una presencia provisional y extranjera a lo largo de ocho siglos, cuando desde el siglo IX la inmensa mayoría de la población de al-Ándalus descendía de población local convertida (muladíes), no de los conquistadores. Otro de simetría: no se suele usar «ocupación» para la presencia visigoda, romana o castellana sobre los mismos territorios. Usarlo sin aviso es tomar partido.
- Los muladíes como mayoría (Eduardo Manzano Moreno, Alejandro García Sanjuán). La clave demográfica del periodo: la mayoría de la población de al-Ándalus a partir del siglo X desciende de la población preexistente. Atención: no existe un porcentaje fiable; ver la nota de obtenibilidad.
- Manzano Moreno (2006) (nivel A · vigente)
- García Sanjuán (2013) (nivel A · vigente)
al-Ándalus Se usa
Nombre del territorio bajo poder islámico en cada fecha, no de la península. Es el nombre árabe del territorio bajo poder islámico y su extensión cambia cada año. Usarlo como nombre de la península completa es un error; usarlo como nombre del polígono de poder islámico en cada fecha es correcto y es lo que hacían las propias fuentes. Por eso el polígono cambia de forma con cada corte.
- Término de las fuentes y variable en el tiempo (Eduardo Manzano Moreno). La frontera (tagr) es una zona periférica móvil, no una línea.
- Manzano Moreno (1991) (nivel A · vigente)
Disputas historiográficas
El llamado «desierto del Duero»
Sánchez-Albornoz sostuvo en 1966 que Alfonso I vació deliberadamente la cuenca del Duero. La tesis está hoy muy cuestionada.
- Vaciado deliberado (Claudio Sánchez-Albornoz). Despoblación y repoblación del valle del Duero (1966). Tres tipos de prueba: documental (el «desierto» en crónicas árabes y cristianas), toponímica y social. Se ha documentado su encaje con el clima ideológico del franquismo y su persistencia décadas después de quedar sin fundamento.
- Sánchez-Albornoz (1966) (nivel B · rechazada)
- Crítica filológica (Ramón Menéndez Pidal). «Despoblar» y «poblar» en las crónicas significan desorganizar y organizar administrativamente un territorio, no desalojar y asentar personas.
- R. Menéndez Pidal (nivel A · vigente)
- Crítica social y documental (Abilio Barbero, Marcelo Vigil, José María Mínguez). Rechazo de la tesis desde el análisis social y de los documentos. La crítica es anterior a Sánchez-Albornoz: Henrique da Gama Barros ya la había formulado a finales del siglo XIX.
- Barbero y Vigil; Mínguez (nivel A · vigente)
- Gama Barros (nivel B · vigente)
- Arqueología y continuidad de poblamiento (Estudios arqueológicos recientes). La arqueología ha mostrado continuidad de poblamiento en varios puntos. Se ha señalado además la contradicción entre un ataque islámico a Burgos en 865 y su «población» cristiana en 884.
- UCM (estado de la cuestión) (nivel A · vigente)
- «Post-Depopulation Scenarios» (nivel A/B · vigente)
- Pérez Marinas (nivel A · vigente)
- Recuperación matizada (Armando Besga Marroquín). Recupera la tesis en 2000 con matices. Se cita para no presentar el debate como cerrado, que es la otra forma de falsearlo.
- Besga Marroquín (2000) (nivel B · disputada)
La curva de conversión de Bulliet y qué mide en realidad
La única estimación cuantitativa de la conversión al islam en al-Ándalus: marca una tendencia, no el porcentaje de musulmanes en cada año.
- El método y su resultado (Richard W. Bulliet). A partir de diccionarios biobibliográficos, toma como «convertido» al primer miembro de una genealogía con nombre no árabe. Resultado para al-Ándalus: punto medio del proceso hacia mediados del siglo X y 90 % en el último cuarto del XII. El propio Bulliet insistió en el carácter experimental del trabajo.
- Bulliet (1979) (nivel B · disputada)
No sirve para: porcentaje-de-musulmanes-por-ciudad-y-año
- Bulliet (1979) (nivel B · disputada)
- La curva está mal interpretada (Alwyn Harrison). El 100 % del eje se refiere solo al conjunto de quienes acabaron convirtiéndose, no a la población total: la curva no da el porcentaje de musulmanes en una fecha. Invalida el uso más común.
- Harrison (2012) (nivel A · vigente)
- La muestra no basta (Mayte Pénelas). La muestra es demasiado pequeña para dar los resultados por válidos para al-Ándalus; propone criterios genealógicos más estrictos. Además los diccionarios recogen élite urbana letrada, no población general.
- Pénelas (nivel A · vigente)
¿Existe una identidad mozárabe?
«Mozárabe» no designa un grupo compacto con identidad unitaria, sino una situación documentada en lugares y fechas concretos.
- Un grupo con historia propia (tradición decimonónica) (Francisco Javier Simonet). Primera obra que fija la terminología «mozárabe» y recupera la historia del grupo. Aillet la sitúa en el origen de la discusión moderna, con su carga ideológica decimonónica.
- Simonet (s. XIX) (nivel B/X · superada)
No sirve para: descripcion-actual-del-grupo
- Simonet (s. XIX) (nivel B/X · superada)
- Una «situación mozárabe» (Cyrille Aillet). Distingue islamización de arabización, dos procesos distintos y no simultáneos: había cristianos plenamente arabizados en lengua y cultura. Prefiere «situación mozárabe» a «comunidad» o «sociedad mozárabe». El término aparece en el siglo XI en textos del norte para designar a la población arabizada llegada desde al-Ándalus; su extensión a todos los cristianos bajo poder islámico es posterior.
- Aillet (coord., 2008) (nivel A · vigente)
- Aillet (2010) (nivel A · vigente)
- Extinción gradual (Jean-Pierre Molénat, Cyrille Aillet). Tras la emigración de 1125-1126 los cristianos de al-Ándalus desaparecen de las fuentes, con posibles grupos residuales: la extinción no fue abrupta. La cifra de «cinco obispos en 1147» que circula carece de respaldo rastreable y está registrada como pendiente de verificación.
- Aillet (coord., 2008) (nivel A · vigente)
- Afirmación «cinco obispos en 1147» (nivel E · pendiente-verificacion)
Negacionismo y catastrofismo sobre 711
Dos extremos rechazados por la historiografía: el negacionismo, que niega la conquista de 711, y el catastrofismo de «la pérdida de España».
- Negacionismo (Ignacio Olagüe, Emilio González Ferrín). No hubo conquista en 711: serían escaramuzas de tropas norteafricanas aliadas dentro de una guerra civil goda. Olagüe es el caso de estudio de su mecánica argumental; González Ferrín demuestra que el rechazo no depende de la credencial del autor sino del rendimiento de la tesis. El andalucismo ha visto con favor estas tesis porque dan a al-Ándalus un sentido autóctono.
- Olagüe (nivel X · rechazada)
- González Ferrín (nivel X · rechazada)
- Génesis del proyecto de Olagüe (nivel A · vigente)
- Refutación (Alejandro García Sanjuán, Maribel Fierro, Eduardo Manzano Moreno). García Sanjuán (2013) desmonta la tesis y documenta su matriz ideológica. Dato material contra el negacionismo: monedas de transición, precintos de plomo y niveles arqueológicos (Bovalar, entre otros).
- García Sanjuán (2013) (nivel A · vigente)
- Catastrofismo (Tradición historiográfica de la «pérdida de España»). El extremo opuesto: continuidad de un sujeto nacional español desde los visigodos y 711 como catástrofe nacional. Rechazado por la historiografía actual.
- Catastrofismo («pérdida de España») (nivel X · rechazada)
Batallas legendarias o sobreinterpretadas
Covadonga, Clavijo y Calatañazor pesan mucho en la tradición, pero no tienen el mismo respaldo.
- Covadonga: discutida (Crónicas asturianas (s. IX)). Fecha entre 718 y 722, conocida solo por crónicas asturianas escritas siglo y medio después con función legitimadora. La historiografía actual la lee como una escaramuza reinterpretada, no como inicio de un proceso unitario.
- Crónicas asturianas (nivel D · vigente)
No sirve para: reconstruir-que-paso-en-722 - Ríos Saloma (nivel A · vigente)
- Crónicas asturianas (nivel D · vigente)
- Clavijo: legendaria (Privilegio de los Votos de Santiago). La tradición se apoya en un documento fabricado para sostener una renta. Valor historiográfico de primer orden, valor factual nulo.
- Privilegio de los Votos (nivel D · rechazada)
- Calatañazor: legendaria (Crónica Najerense y otras). Probablemente no ocurrió: varios autores la consideran una construcción legendaria posterior. La fuente es la prueba del proceso de fabricación y propagación de una victoria.
- Crónica Najerense (nivel D · vigente)
No sirve para: que-la-batalla-ocurriera
- Crónica Najerense (nivel D · vigente)
Licencias y fuentes
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